Por Gerardo Hernandez
Ver también: Doctrina 02: El secreto profesional en Psicología del Colegio Colombiano de Psicólogos

El secreto profesional se presenta ya que, para el cumplimiento correcto de su labor, un profesional necesita acceder a información personal e íntima de su usuario. El secreto profesional, de esta manera, es parte fundamental de la relación establecida entre el paciente y el tratante en las diferentes ciencias de la salud, siendo mencionado directamente en el juramento hipocrático:

Todo lo que vea y oiga en el ejercicio de mi profesión, y todo lo que supiere acerca de la vida de alguien, si es cosa que no debe ser divulgada, lo callaré y lo guardaré con secreto inviolable.

Por Christian Alfredo Rubiano Suza y José Alexis Blanco Rodríguez . 2017

 

Al pensar la responsabilidad dejando de lado el problema de su imputación (¿cuándo es posible imputar responsabilidad por algo?) para dirigirse a su contenido, esto es la pregunta qué es la responsabilidad, autores como Sartre, Horkheimer, Lévinas, entre otros, coinciden en que ser responsable tiene que ver con la asunción de un tipo particular de compromiso, cuyo contenido implica ofrecer respuestas discursivas (reconocimiento) y prácticas (cuidado) frente a los llamados que nos hacen los demás. En ese sentido, el ejercicio de la responsabilidad puede caracterizarse como una práctica que involucra el cuidado y el respeto por el otro y el mundo [1]. Sin embargo, para que esta formulación resulte productiva, es necesario que se indague sobre los modos en que tal práctica puede materializarse; para nuestro caso y de forma particular, al interior del ejercicio de la psicología. Con el propósito de contribuir a ese objetivo, el presente texto se ocupará de uno de los elementos que caracterizan a un psicólogo responsable, a saber, el cuidado que asume respecto de sí, respecto de los usuarios y colegas, así como de las instituciones en las que desarrolla su labor.

Por: Orlando Enrique Uribe para Eticapsicologica.org. Marzo de 2018

Para poder garantizar la beneficencia de sus usuarios un Psicólogo debe ser competente en la prestación de su servicio. El presente texto busca mostrar qué significa para el profesional ser competente y qué acciones deberá tomar para hacerlo. Para ello, primero se presenta un recorrido por la historia del concepto de competencia, se relaciona con la “Declaración Internacional de Competencias en Psicología” y finalmente se muestran los diferentes campos profesionales en los que un psicólogo deberá desarrollar su competencia.

Por: Orlando Enrique Uribe, profesional en Filosofía de la Universidad del Rosario

La investigación con seres humanos es un componente necesario para el desarrollo de nuevas técnicas en las diferentes áreas de la salud. En psicología, los experimentos producidos sobre personas son aquellos que otorgan la evidencia necesaria para poder soportar científicamente cualquier técnica de intervención. Sin embargo, a pesar de esta necesidad, el riesgo de instrumentalizar a la persona –convirtiéndola en solo un medio para lograr el avance científico- hace que toda investigación deba tener claros sus procedimientos de control y planeación ética.

Por: Orlando Enrique Uribe, para Eticapsicologica.org

La ética transversal surge a manera de respuesta a la pregunta “¿Cómo educar en ética a los futuros profesionales?”, en la que se considera que la pedagogía de la ética no debe estar confinada en cursos aislados sino que debe tenerse en cuenta a través de toda la formación. De esta manera, la ética transversal no solamente es una herramienta para los profesores de ética, sino para cualquier maestro en las distintas asignaturas de los programas académicos de psicología.

Por: Orlando Enrique Uribe para Eticapsicologica.org

La masificación del uso de Internet y las diferentes plataformas disponibles a través de él ha traído consigo nuevos retos y oportunidades para la psicología. Al modificar las posibilidades de comunicación, el uso de la red da paso a nuevos tipos de relaciones entre todos los actores de la labor psicológica que han de ser atendidos. En el presente artículo se explorará la manera como los espacios digitales terminan por afectar las exigencias que se presentan a los psicólogos desde la ética y la deontología profesional a los psicólogos desde tres perspectivas centrales: los cambios en las necesidades por parte de los usuarios, los cuidados que ha de tener el psicólogo al momento de prestar sus servicios profesionales a través de Internet y las dificultades de llevar a cabo investigaciones en línea.

Por: Paulo Daniel Acero Rodríguez, Magistrado del Tribunal Nacional Deontológico y Bioético.

Los Procesos Deontológicos Disciplinarios son investigaciones mediante las cuales los Tribunales Deontológicos de Psicología resuelven las diferentes disputas relacionadas con violaciones tanto del Manual Deontológico y Bioético del Psicólogo como de las disposiciones éticas en la Ley 1090 de 2006. Tal y como lo señala aquella ley, los resultados de este proceso serán sanciones que operan independientemente de la acciones administrativas, laborales, civiles o penales a las que haya lugar. Acá se presentaran los principales elementos del proceso, sus etapas y las posibles consecuencias para el psicólogo que se vea envuelto en él.

Por Christian Alfredo Rubiano Suza y José Alexis Blanco Rodríguez . 2017 
Artículo completo: El problema del cuidado en psicología**

Tal y como aparece formulado en la literatura especializada, uno de los aspectos más peligrosos de la relación que hay entre el ejercicio de la psicología y sus límites es el del paternalismo. El paternalismo puede ser entendido como una interferencia en las acciones y las decisiones de un agente, dirigida contra su voluntad, pero orientada, en principio, hacia su propio bien. El paternalista no solo cree que está en capacidad de analizar mejor una determinada situación, sino que, además, no está interesado en reconocer otra opinión y, en consecuencia, ejecuta un curso de acción que a juicio propio considera como el mejor de todos.

Por Leonardo Amaya y Gloria María Berrío-Acosta

Un dilema ético es una situación en la que se hace presente un aparente conflicto operativo entre dos imperativos éticos en forma tal que la obediencia a uno de ellos implica la transgresión del otro. En general, se denomina dilema ético cuando un agente (el profesional, en este caso) tiene razones para llevar a cabo dos acciones (o más), cada una de las cuales favorece un principio diferente, y no es posible cumplirlas sin violentar alguno de ellos. De esta forma, el agente está en una situación en la que está condenado a cometer una falta: sin importar lo que haga, hará algo “equivocado” o faltará a una obligación[1].