Por: Paulo Daniel Acero Rodríguez, Magistrado del Tribunal Nacional Deontológico y Bioético.

Los Procesos Deontológicos Disciplinarios son investigaciones mediante las cuales los Tribunales Deontológicos de Psicología resuelven las diferentes disputas relacionadas con violaciones tanto del Manual Deontológico y Bioético del Psicólogo como de las disposiciones éticas en la Ley 1090 de 2006. Tal y como lo señala aquella ley, los resultados de este proceso serán sanciones que operan independientemente de la acciones administrativas, laborales, civiles o penales a las que haya lugar. Acá se presentaran los principales elementos del proceso, sus etapas y las posibles consecuencias para el psicólogo que se vea envuelto en él.

Por Leonardo Amaya y Gloria María Berrío-Acosta

La doctrina del Doble Efecto, tiene una amplia tradición dentro de la moral medieval y que ha sido acogida en diversos modelos y sistemas legislativos, se utiliza cuando en una intervención en la que el agente se encuentra obligado a actuar y la solución viable presenta al mismo tiempo efectos positivos y también alguno contrario a la beneficencia.

Esta doctrina moral propone que la acción sería éticamente válida si se cumplen las siguientes condiciones:

  • El objeto que se persigue en la intervención bueno.
  • La intención del que actúa debe ser buena y excluye (no desea, pero lo tolera) el efecto malo que se seguirá necesariamente de la intervención.
  • La acción debe ser en sí buena o indiferente: por ejemplo, no sería correcto realizar una acción en sí indebida (comunicar información que el cliente desea mantener confidencial) para conseguir un fin bueno (colaboración de la pareja).
  • Debe existir una razón proporcionalmente grave para aceptar el acto. Es decir, el beneficio que se espera obtener debe ser lo suficientemente serio como para justificar la puesta en marcha de una acción que traerá alguna consecuencia negativa.

La Doctrina del Doble efecto está incluida en el artículo 35 de la Ley 1164 de 2007 y es retomada en el Manual Deontológico y Bioético del Psicólogo en Colombia.

Por Leonardo Amaya y Gloria María Berrío-Acosta

La Doctrina del Mal Menor define como moralmente válida la elección de la opción que genera daño en un entorno en el cual no es posible garantizar la beneficencia y se está obligado a actuar. De este modo se reconoce la opción con mal menor como el mayor bien posible. Es importante que el profesional tenga muy claros sus argumentos al acogerse a esta doctrina de tal forma que, de ser necesario, pueda sustentar su actuación ante el escrutinio público.

Por Leonardo Amaya, Gloria María Berrío-Acosta, y Wilson Herrera

El principio de integridad ha estado vinculado en algunos de los códigos éticos más significativos y sus valores se encuentran integrados en otros principios cuándo este no es nombrado explícitamente. La integridad como principio ético está vinculado con la valoración de la honestidad, el respeto y la transparencia en las interacciones profesionales.

Por Leonardo Amaya, Gloria María Berrío-Acosta, y Wilson Herrera

El principio de autonomía consiste en que los psicólogos reconocen el derecho de las personas a su privacidad y autodeterminación.

Por Leonardo Amaya, Gloria María Berrío-Acosta, y Wilson Herrera

Lo justo se refiere a respetar los derechos de las partes involucradas y tratarlas con el mismo respeto y consideración. En este sentido el principio de justicia demanda que las personas sean tratadas de manera equitativa y no pueden verse ni tratarse con un menor valor. Por esto, el principio de justicia se encuentra presente en los principales códigos deontológicos de psicología y atiende de forma particular al respeto por los derechos diferenciales de las distintas poblaciones que interactúan con los profesionales

Este principio se encuentra fundamenta en la noción clásica de justicia, como la propuesta por Domicio Ulpiano:

Por Leonardo Amaya, Gloria María Berrío-Acosta, y Wilson Herrera

El principio de No Maleficencia dictamina que los psicólogos se esfuerzan activamente en evitar causar daño en su ejercicio profesional.

Por Leonardo Amaya, Gloria María Berrío-Acosta, y Wilson Herrera

En líneas generales, este principio afirma que el propósito de toda acción profesional es el de mejorar las condiciones de vida y de relación de los sujetos, incrementando el bienestar de las personas, grupos, comunidades e instituciones atendidas. En este sentido, la beneficencia está relacionada con el Principio de No maleficencia ya que si la primera exigencia ética de la tradicional ciencia biomédica es no causar daño, una medida primaria es procurar que no se someta a nadie a procedimientos fútiles o temerarios que puedan entrañar riesgos.

Las siguientes preguntas permitirán, al momento dela aplicación del Modelo de Tres Niveles asegurarse que se ha llevado la evaluación correcta del caso en cada nivel.

Por Leonardo Amaya y Gloria María Berrío-Acosta. 2014

Este artículo es una discusión sobre la formación en el campo de la ética profesional. Proponemos un modelo para la toma de decisiones éticas que es útil tanto en la formación como en la práctica. Explicamos la manera en que los principios éticos son utilizados para presentar juicios discrecionales en la labor psicológica, y la forma en que pueden ayudar a tomar fuertes juicios y decisiones prácticas.

Proponemos una forma de afrontar asuntos éticos en el área clínica y enseñamos sobre el uso de los modelos para la toma de decisión ética.

El modelo propuesto puede ser usado tanto para la formación como para la práctica. Discutimos como un modelo puede ser usado para el entrenamiento práctico y para ayudar al estudiante a convertirse en participantes más activos en su aprendizaje, mediante casos de estudio, así como para los profesionales en la práctica diaria.

Los autores señalan las ventajas del uso de modelos para la toma de decisión ética y presentan ejemplos y caminos de discusión que resaltan las maneras en que este modelo ayuda a la enseñanza, aprendizaje y aplicación de la ética profesional. El modelo incluye, en su final, preguntas para guiar su continuidad.