Teorías Éticas

De ÉticaPsicológica.org

Por: Orlando Enrique Uribe, profesional en Filosofía de la Universidad del Rosario

En la introducción al presente portal se menciona el objetivo de apoyar, desde la deontología, la toma de decisiones prácticas a los psicólogos de Colombia. Esto ocurre porque la ética profesional en Colombia se encuentra regulada a través de códigos internos y leyes nacionales y requieren el seguimiento de las normas consideradas. Por esto, a pesar de que la toma de decisión particular por parte de un profesional pueda apoyarse en diferentes tipos de teorías éticas, el componente deontológico es una cuestión de hecho que por su carácter vinculante deberá ser tenido en cuenta por los profesionales.

El interés del presente artículo es dar a conocer algunas de las formas válidas que se han considerado para la evaluación del comportamiento moral más que presentar las debilidades propias de cada sistema o resaltar a uno como el “debido”.

La ética normativa es un campo abierto de la discusión filosófica y teórica que busca dar cuenta de la conducta debida y el buen actuar de los sujetos. Ésta es una clase de discusión en la que existen múltiples teorías desde las cuáles se busca guiar la toma de decisión. Las teorías éticas se pueden agrupar en tres tipos principales: de la virtud (aquellas que consideran que el actuar se debe guiar por el tipo de persona que representará), consecuencialistas (dónde los actos se determinan de acuerdo con los efectos sobre una medida de bienestar) y deontológicas (en las que el actuar está guiado por premisas concretas). En cada uno de estos tipos se pueden encontrar variaciones internas sobre el punto de énfasis que debe llevar a la toma de una decisión particular, sin embargo todas comparten una metodología para poder determinar si es o no correcto llevar a cabo una acción determinada.

A continuación se presentará una introducción a algunas de las principales teorías éticas y se buscará, principalmente, explicar cómo estas operan al momento de tomar una decisión en un caso particular. Para ello se presentará un caso base el cuál se resolverá desde los principios de cada una de las teorías éticas.

CASO
María es una psicóloga que ofrece sus servicios para una EPS. Es contactada por su colega Camilo, quien atiende en consulta privada. Él le ofrece una comisión por cada caso que le remita. Para esto, María deberá decirle al usuario que la naturaleza de la cobertura en el servicio de salud no permitiría el adecuado tratamiento y, por lo tanto, debería consultar con alguien de forma particular, recomendando a Camilo como la persona adecuada para hacerlo. ¿Deberá María aceptar esta propuesta?


Ética de la Virtud

Esta forma de comprender la ética tiene sus raíces en los planteamientos aristotélicos que se enfocan en el carácter moral del agente; las decisiones, acciones e intenciones del sujeto evidencian un conjunto de cualidades o virtudes que le son propias. En la tradición aristotélica se pueden rastrear tres conceptos fundamentales que son necesarios al momento de evaluar el carácter moral del sujeto: la virtud, la sabiduría práctica y la prosperidad. En la medida que un sujeto pueda contar con estos tres elementos podrá ser catalogado como un sujeto virtuoso y, por lo tanto, será labor de cada individuo aspirar a serlo.

Hay que aclarar que en la medida que lo importante es el carácter moral del agente, este no puede reducirse a los actos específicos: “Una virtud como la honestidad o la generosidad no es solamente una tendencia a hacer aquello que es honesto o generoso, […] Es de hecho una característica de la personalidad – esto es, una disposición que se encuentra bien arraigada en su poseedor, algo que, cómo diríamos “va hasta el fondo de su ser”, a diferencia de un hábito como tomar té-”[1]. Así, una acción o una decisión concreta será irrelevante y lo principal será conservar dicha virtud en todas las facetas de la vida. Esta clase de disposiciones son aquellas a las que se aspira al momento de considerar que un profesional debe obrar guiado en todo momento por los principios de la ética profesional; dichos principios se incorporan en el profesional quién se apropia de ellos y los convierte en una parte su quehacer cotidiano.

Sin embargo, el actuar de acuerdo a las virtudes no es algo que, desde esta perspectiva, se pueda manifestar en una sola manera de actuar o un imperativo. Por ejemplo, sería incorrecto considerar que una persona honesta es aquella que “siempre responde la verdad” dado que esto llevaría a múltiples situaciones en las que se está faltando a aquello que significa ser realmente honesto; una persona podría ocultar los hechos en la medida que no se le ha cuestionado por ellos, podría describir circunstancias que efectivamente ocurrieron pero que le ocultan al interlocutor la información que de verdad deseaba conocer, o responder con la verdad de los hechos traicionando la confianza de otra persona o mencionando asuntos que la persona no necesitaba saber para su desarrollo personal. Para saber cómo actuar en estas situaciones el agente debe recurrir a su sabiduría práctica que se ha formado a través de la experiencia; un sujeto virtuoso podrá tomar las decisiones que se encuentren de acuerdo a las virtudes sin la necesidad de seguir un conjunto de reglas específicas. De esta manera las experiencias previas al haber tenido que tomar decisiones similares u observando las consecuencias de diferentes rumbos de acción terminarán por formar esta sabiduría. Es por esto que el estudio de casos se convierte en una herramienta fundamental para el aprendizaje de la ética.

Un término que presenta complicaciones al momento de traducirlo a las lenguas contemporáneas es el de eudamonia que, a grandes rasgos, indica cómo el sujeto puede alcanzar un estado de prosperidad (incluyendo bienestar y felicidad) al que se llega solamente cuándo él es virtuoso. De esta manera, la práctica de una ética de las virtudes se considera dentro de las teorías como una parte constitutiva de aquello que implica el llevar a cabo una vida buena.

Cómo puede notarse, bajo esta noción de la ética un gran peso de la toma de decisión y la búsqueda del correcto actuar se encuentra en el agente ético. Sin embargo, la pregunta por el cómo actuar en una situación concreta parece que queda de lado o que, al menos, la teoría en sí misma no podría ir mucho más allá de “actuar tal y cómo lo haría una persona [que posea la virtud relevante]”. Esto podrá contrastarse particularmente con las dos categorías adicionales de teorías éticas normativas que se presentan a continuación.

Perspectiva del caso de acuerdo con las Teorías de la Virtud:
María ha trabajado durante años en el área de la psicología, respeta su profesión y reconoce que su labor no solamente debe involucrar los principios éticos que rigen la práctica, sino que tampoco se sentiría cómoda como persona llevando a cabo esta clase de engaños por todas sus creencias morales. Reconociendo que esta clase de prácticas es un riesgo para el gremio, no solo rechaza la oferta sino que lleva a cabo la denuncia contra Camilo ante los Tribunales Deontológicos de Psicología. Todo esto lo hace porque ella es una persona virtuosa y esta es la vida que lleva. Acá, de acuerdo con la teoría de la virtud, no importan las consecuencias o entornos, lo que realmente importa es hacer las cosas de la manera correcta


Teorías Consecuencialistas

Las teorías consecuencialistas son otra visión del actuar ético; buscan por su cuenta dar un criterio objetivo para tomar cada decisión. En esta clase de teorías se contrastan los resultados de las acciones, sus consecuencias respecto al estado de cosas si se tomase una vía de acción alternativa; de ahí su nombre. El efecto sobre el “estado de las cosas” se presume en esta clase de teorías que puede medirse en el cambio de algún “bien moral” que se dé. Será en esta definición de verdad, así como en las técnicas de medición, que se diferenciarán las principales corrientes. Para ilustrar esta diferencia se expondrán a continuación mediante las posturas del utilitarismo clásico –siendo este el exponente más conocido de las teorías consecuencialistas y el padre, ya sea por continuación o contraposición, de nuevas tendencias- la teoría del bienestar y el enfoque desde las capacidades.

Perspectiva del caso de acuerdo con el Utilitarismo Clásico:
María sabe que Camilo es un buen terapeuta y que, finalmente, sus tratamientos terminarán por dar un alto nivel de satisfacción al usuario. Reconoce que su área de competencia es similar y que, si bien puede tomar un tiempo mucho más prolongado, los resultados de la atención psicológica en la EPS serán igualmente positivos. También tiene en cuenta que al cotizar a la EPS el usuario está pagando un seguro para obtener cobertura psicológica y que el costo de un tratamiento con Camilo es mucho mayor. Sin embargo realmente estas comisiones le permitirán a María irse de vacaciones cómo no ha podido en los últimos años.

¿Cómo tomaría María la decisión a partir del Utilitarismo Clásico?

Dado que las consecuencias solo parecen ser positivas tanto para María como para Camilo, y posiblemente también para el usuario quien recibirá, cuándo menos, un tratamiento más rápido, entonces la decisión dependerá de qué tan infeliz haga al usuario particular el gastar un dinero adicional. Si el usuario está en capacidad de pagar la consulta particular de Camilo, la sumatoria de felicidad dará que no habría un problema para actuar. Para el utilitarismo clásico lo que importa es cómo la decisión hace más o menos feliz a las personas involucradas.

La primera, y probablemente principal, diferencia entre estas perspectivas se encuentra en la definición de aquello que se debe maximizar; esto es, cual es el bien que se debe buscar y para el logro del cual debemos encaminar todas nuestras acciones. Para el utilitarista clásico la acción deberá poder maximizar la cantidad de felicidad. Para la teoría de bienestar lo importante es la satisfacción y las ganancias que se derivan de la realización de las acciones, mientras que un enfoque desde las capacidades buscará con sus decisiones incrementar “lo que las personas son capaces de hacer y ser”[2]. Esta diferencia se presenta por las diferentes concepciones que se tienen de aquello necesario para llevar una buena vida. Para los primeros es importante la felicidad en la medida que se acerca una concepción hedonista en dónde tener la mayor cantidad de este recurso y al mismo tiempo la menor cantidad posible de dolor es aquello que se busca. Después podemos ver que en la teoría del bienestar, lo importante será mejorar las condiciones materiales (o evitar su empeoramiento) al momento de tomar una decisión particular. Finalmente, al poner las posibles rutas de acción se considera que aquello que importa para poder lograr una vida buena es que en la las diferentes acciones no restrinjan, sino que aumenten, las maneras en que podremos lograr nuestros objetivos. A pesar de que existe una diferencia en el énfasis que se da en cada una de las teorías, se observa también un punto que es común entre las teorías consecuencialistas: se debe actuar de tal manera que se logre llevar mediante la acción las mejores vidas posibles.

Perspectiva del caso de acuerdo con el Consecuencialismo del Bienestar:
En este caso la posición se considera netamente desde las consecuencias para el bienestar económico de los sujetos involucrados. En particular, en la medida que haya un efecto negativo sobre el usuario María considerará que no debe ser parte del acuerdo. Si María reconoce que al llevar a cabo el tratamiento de forma particular y no a través de la EPS, las posesiones totales del usuario se verán reducidas sin obtener un beneficio adicional, este detrimento del patrimonio del paciente deberá ser evitado en toda decisión.

Una segunda diferencia que se puede presentar entre los tipos de consecuencialismo son sus pretensiones de universalidad y neutralidad; universalidad en el sentido de que las acciones sean evaluadas de acuerdo a las consecuencias para todos los sujetos y neutralidad en la medida que no importa que agente sea el que tome la decisión. Esta es una característica constitutiva del utilitarismo clásico, su planteamiento se da con la intención de cumplir con ellas de tal modo que se pueda presentar como una teoría moral que permita de manera práctica la toma de decisiones por parte de cualquier agente. Por otra parte, al considerar el bienestar este se puede hacer desde una concepción egoísta -dónde importan las consecuencias en la medida que estás son relevantes para el agente que toma la decisión- hasta tener en cuenta a los sujetos de manera universal; pero la diferencia clave se da en que el bienestar deberá ser evaluadas de manera directa de acuerdo a los sujetos involucrados y, por lo tanto, dos agentes en condiciones de bienestar desigual no podrán tomar una misma decisión en una situación similar. Por su parte el enfoque desde las capacidades es atento a las facultades individuales y como la acción afectará dichas capacidades, esto sin perder una aspiración de universalismo en la medida en que no son aceptables aquellos actos que restrinjan las capacidades de cualquier sujeto. Estas diferencias harán que el proceso de deliberación ante un dilema sea diferente en cada teoría; si bien es necesario para todos evaluar las consecuencias de la acción, en el utilitarismo clásico bastará con considerar el dolor y felicidad que podrían traer para cualquier persona; por el otro lado, las demás posturas que estamos considerando requieren una consideración específica de las condiciones de los agentes que se encuentran involucrados, reconociendo las diferencias individuales.

Perspectiva del caso de acuerdo con el Enfoque de las Capacidades:
La recomendación informada es algo que María considera positivo de acuerdo con un enfoque de las capacidades. En la medida en que el usuario pueda conocer las diferentes opciones de tratamiento con las que puede complementar su tratamiento con ella, este tendrá la posibilidad de controlar su tratamiento de acuerdo a sus propias expectativas y condiciones materiales. La información, de esta manera, será un incremento de las capacidades concretas que tiene el usuario.

Sin embargo, bajo el mismo argumento, no podrá comprometerse a referir exclusivamente a Camilo en la medida en que estará limitando las capacidades del paciente. Así, el acuerdo no podría funcionar como lo esperado, al menos no desde la ejecución de María, quién no tendría razones para referir exclusivamente a su colega Camilo afectando negativamente las capacidades de su paciente.

Se han presentado estas diferencias primero para explicar a grandes rasgos las características de cada una de estas ramas del consecuencialismo, pero esto no quiere decir que no existan puntos en los cuáles existan grandes similitudes en sus planteamientos éticos. Estos tres sistemas comparten algunas de las características que son fundamentales para el utilitarismo clásico.

Deontología

Las éticas deontológicas buscan quitar el peso de la decisión, en las diferentes situaciones dilemáticas, de quien debe actuar. Para hacerlo, se busca plantear una serie de normas que regulen claramente las acciones que se encuentran permitidas y, sobre todo, aquellas que no son permisibles bajo circunstancia alguna. En este caso no importan las bondades que puedan derivarse de la realización de un acto particular, el mandato deontológico no tiene esto como una consideración válida. Por esto, esta clase de éticas se pueden encontrar en diferentes códigos los cuáles, en conjunción con los esquemas legales en los que se vinculan, guían a las personas –y en nuestro caso a los profesionales de psicología- a la toma de una decisión particular.

Perspectiva del caso de acuerdo con la Deontología Profesional:
Para tomar una decisión a partir de la deontología María debe apoyarse en el código de reglas específico para su profesión. Las normas explícitas que guían una decisión ética del psicólogo en Colombia se encuentran explícitas en el “Manual Deontológico y Bioético del Psicólogo” que hace parte sustancial de la Ley 1090 de 2006. En esta Ley se encuentran los principios éticos que se deben observar para la toma de una decisión tanto desde la perspectiva del agente como del paciente. Por lo tanto María podría tener consideraciones diferentes si se enfoca en la perspectiva de los derechos y los deberes.

En el caso de los cuerpos éticos deontológicos, estos se pueden distribuir en dos tipos principales de teorías: centradas en el agente (quien toma la decisión, normalmente el psicólogo) o en el paciente (entendido este último no en el término clínico sino como el “sujeto que recibe o padece la acción del agente” (RAE) a diferencia de “paciente clínico”; en general, el paciente de la decisión deontológica de un psicólogo podrá ser cualquier usuario de sus servicios profesionales). Así, las normas y los juicios morales sobre el actuar de la persona se podrán medir, en las primeras, de acuerdo con las condiciones particulares, el margen de acción y los deberes de quién toma la decisión y sus razones o, en el segundo caso, se enfoca en la protección de los derechos que cualquier agente debe respetar. De este modo se tienen dos aproximaciones que, si observamos, al unirse podemos observan que describen los mandatos morales que la Constitución Política Colombiana plantea a través los derechos y los deberes de cada una de las personas. Sin embargo la evaluación de dilemas éticos es muy diferente en cada una de estas perspectivas.

Deontología enfocada en el paciente y sus derechos:
En este caso se deben tener en cuenta los derechos del usuario de servicios en psicología. Que María remita el paciente a Camilo haría que la búsqueda de la terapia en el sector privado no fuera decisión voluntaria del consultante. Esta acción iría en contra del Derecho a la Autonomía dado que este implica para el psicólogo garantizar que sea una decisión propia del sujeto el participar en la intervención. Por lo tanto en una perspectiva de acuerdo al paciente, esto no es viable en el entorno deontológico colombiano.

Por una parte, en los sistemas centrados en el agente, las condiciones particulares del sujeto se visibilizarán al momento de evaluar si su decisión moral es correcta o permitida. Cuando la importancia se encuentra centrada en el agente, una regla podría considerar relaciones del tipo “la mentira de una madre para encubrir a su hijo se encuentra justificada” y no por esto una madre se encontraría justificada para mentir para encubrir a personas que no sean sus hijos. Así mismo, al considerar que el agente moral es importante, las intenciones son relevantes para evaluar si una acción es puede o no considerarse como “malvada”, lo que no será moralmente permitido. Estas intenciones se pueden evaluar en la medida que se observan o bien las creencias respecto a los resultados de un acto, o bien las conexiones causales de acuerdo a la visión que se tenga del sistema deontológico. En la medida que el agente pueda tener creencias que le permitieran considerar que las consecuencias de sus actos serían distintas de acuerdo a toda su información disponible, se considerará que este a obrado correctamente; un ejemplo de esto es suponer la buena fe cuándo en la consulta de un menor de edad se informa que se desconoce el paradero de uno de los padres y por esto no puede dar su Consentimiento Informado. Por otra parte, se puede considerar que existe la responsabilidad sobre el acto en la medida en que se es la causa directa del mismo; por ejemplo un psicólogo, trabajando en un departamento de recursos humanos, no será responsable del despido de un empleado cuando solo esté transmitiendo una decisión ejecutiva mientras que sí lo sería si el despido se lleva a cabo por una recomendación profesional emitida por él mismo.

En contraste con estas visiones enfocadas en el agente, se tienen las enfocadas en el paciente. En ellas, se considera como principio fundamental que el paciente o usuario debe ser respetado en sus derechos y no podrá ser utilizado exclusivamente como medio para lograr un fin. Un ejemplo claro de un principio derivado de un enfoque sobre el paciente en la práctica psicológica es la exigencia del Consentimiento Informado en la medida en que este busca que ningún participante de una práctica profesional pueda ser utilizado para los fines particulares de un psicólogo sin él estar de acuerdo.

En conjunto, ambas perspectivas sobre la deontología tienen la ventaja de “evitar los aspectos extremadamente demandantes y alienantes del consecuencialismo […] [y] dejan espacio para lo supererogatorio”[3] ya que -teniendo en cuenta que una acción supererogatoria es aquella que va más allá de la simple obligación- primero, no exigen evaluar el estado de cosas y siempre guiarse por el mejor resultado y, segundo, al tener exigencias mínimas morales hay un espacio para que se puedan presentar acciones más allá de la exigencia moral que puedan ser moralmente elogiables.

Deontología enfocada en el agente y sus deberes:
María no podrá aceptar la propuesta. De hacerlo, sería una violación directa a lo establecido en las Faltas nacidas de la violación de los Deberes en el desempeño profesional del Psicólogo, en particular, los estándares morales, lealtad y responsabilidad profesional.

Adicionalmente en el componente deontológico de la Ley 1090 de 2006 se contempla que “El profesional nunca realizará maniobras de captación encaminadas a que le sean confiados los casos de determinadas personas, ni tampoco procederá en actuaciones que aseguren prácticamente su monopolio profesional en un área determinada.” Por lo que Camilo estaría cometiendo una violación directa de la ley.

Referencias

  1. Hursthouse, Rosalind, "Virtue Ethics", The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Fall 2013 Edition), Edward N. Zalta (ed.), URL = http://plato.stanford.edu/archives/fall2013/entries/ethics-virtue/
  2. Robeyns, Ingrid, "The Capability Approach", The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Summer 2011 Edition), Edward N. Zalta (ed.), URL = <http://plato.stanford.edu/archives/sum2011/entries/capability-approach/>.
  3. Alexander, Larry and Moore, Michael, "Deontological Ethics", The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter 2012 Edition), Edward N. Zalta (ed.), URL = <http://plato.stanford.edu/archives/win2012/entries/ethics-deontological/>.

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